Las Filosofías que nutren nuestra Vida: Zen, Arete y Kaizen

El proceso de desarrollo y crecimiento personal no es algo nuevo,  de hecho siempre ha fascinado a nuestros ancestros la búsqueda por el verdadero YO.

La verdadera persona iluminada que es capaz de lograr todo lo que se propone gracias al trabajo que hace sobre sí misma para salir siempre del estatus quo.

Cada cultura ha estado buscando las piezas necesarias para formar una base fundamental lo suficientemente fuerte como para materializar cualquier sueño en realidad.

Lo interesante es que sin importar que cultura, ya sea oriental, occidental o mediterránea, todos llegaron a la misma conclusión:

Nosotros y sólo nosotros somos los creadores de nuestra realidad.

Tenemos pensamientos, pero no somos nuestros pensamientos.

Hacemos cosas, pero no somos las cosas que hacemos.

Tenemos sentimientos, pero no somos esos sentimientos.

Somos los creadores de esos pensamientos, acciones y sentimientos y por ello, podemos cambiarlos.

Pero para trabajar desde el punto de vista del creador, necesitamos una estrategia, un plan de acción que nos permita mantenernos en el nivel del creador y evitar formar parte de nuestra creación lo cual nos convierte en víctimas de nuestra misma realidad, ya sea buena o mala.

Zen, Arete y Kaizen

3 Palabras claves que juntas nos pueden impulsar a un mejoramiento profundo de nuestra vida.

El Zen,  pura y calmada meditación. Calmar nuestros sentidos, nuestras emociones a través de la concentración en nuestra respiración. La idea es poder mantener nuestra mente clara y serena ante cualquier evento que sucede fuera de nosotros y así poder tomar las mejores decisiones y acciones al respecto.

Arete, según Wikipedia:

“Según Hipias el fin de la enseñanza era lograr la “areté”, que significa capacitación para pensar, para hablar y para obrar con éxito. La excelencia política (“ciudadana”) de los griegos consistía en el cultivo de tres virtudes específicas: andreia (Valentía), sofrosine (Moderación o equilibrio) y dicaiosine (Justicia): estas virtudes formaban un ciudadano relevante, útil y perfecto. A estas virtudes añadió luego Platón una cuarta, la Prudencia, con lo que dio lugar a las llamadas Virtudes cardinales: la prudencia, la fortaleza y la templanza se corresponderían con las tres partes del alma, y la armonía entre ellas engendraría la cuarta, la justicia. En cierto modo, la areté griega sería equivalente a la virtus, dignidad, honor u hombría de bien romana”.

Kaizen, “¡Hoy mejor que ayer, mañana mejor que hoy!” es la base de la milenaria filosofía Kaizen, y su significado es que siempre es posible hacer mejor las cosas. En la cultura japonesa está implantado el concepto de que ningún día debe pasar sin una cierta mejora.

Si unes estas 3 estrategias a tu vida cotidiana, veras grandes mejoras en tu comportamiento como ser humano y tus habilidades para lograr lo que te propongas.

Con una mente calmada en busca constante de la excelencia, mejorando o cambiando pequeñas cosas en tu vida a través del pensamiento consciente es un camino bastante probable hacia la inspiración e iluminación.

 

 

 

 

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