Nadie Dijo que sería Fácil, pero Tampoco nadie dijo que no lo Sería

Nadie dijo que sería fácil ….

…. Pero tampoco nadie dijo que no lo sería, si te pones a pensar en esta frase quizás caigas en cuenta que lo que convierte a una situación en algo fácil o difícil es esa tendencia que tenemos a catalogarlo todo, a ponerle una etiqueta y entonces actuar de manera que esa situación se nos haga difícil o fácil, estamos siempre buscando la forma de juzgar todas las situaciones que se nos presentan para poder decidir si podremos afrontarla o no, cuando decimos que algo es difícil de una vez nos estamos rindiendo y nos estamos privando de llevar a cabo cualquier acción.

Cuando decidimos ver una situación como fácil entonces (por muy difícil que sea en realidad) ponemos todo nuestro empeño en lograrla, superarla y tomamos todas las acciones que sean necesarias. Muchas veces lo que nos lleva a actuar de esa forma es el deseo escondido de querer o de no querer hacer algo.  Cuando queremos hacer algo no vemos obstáculos lo hacemos y ya, si hay un interés verdadero hacemos lo que sea necesario, pero cuando No queremos hacer algo ni con el mejor motivador del mundo podremos movernos a la acción o a cambiar nuestra posición mental hacia esa situación, la veremos como algo imposible.

Todo es neutral hasta que pasa por ese filtro que poseemos y sale con su respectiva etiqueta: fácil o difícil, bonito o feo, justo o injusto, barato o caro, fortuna o infortunio, bueno o malo, claro u oscuro, blanco o negro, entre muchos otros. Cuando nos mantenemos en esa rigidez de pensamiento y actitud ante la vida no solo nos estamos impidiendo que nuestra vida sea armoniosa si no que también estamos privándonos de dejar que lo que es lo mejor para nosotros llegue y recibirlo en nuestra experiencia.

Estamos en todo momento resistiéndonos a lo que hemos nosotros mismos atraído y creado en nuestra vida, estamos la mayor parte de nuestro tiempo luchando con la corriente de la vida, tanto así que no sabemos ya qué es lo que nos gusta y qué es lo que nos hace sentir bien. Sea cual sea la situación que hayas atraído a tu vida, antes de ponerle esa etiqueta, repite:

“Nadie dijo que sería fácil, pero tampoco nadie dijo que no lo sería, acepto esta situación tal cual es obteniendo de ella el mejor de los resultados” Gracias.

Cada vez que te resistes a algo, cada vez que no aceptas, simplemente te condenas, te retrasas y te alejas de la felicidad. Tú puedes decidir, elige aquello que te produce bienestar, porque sentirte bien es lo que necesitas para que todo lo demás en tu vida mejore.

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