Queremos todo YA en nuestra vida y a veces nos olvidamos que todo necesita su tiempo perfecto, que todo necesita un tiempo de maduración. La paciencia para mi es sinónimo de confianza, cuando sabemos esperar recibimos lo que pedimos o incluso algo mejor.
Apresurar los procesos o tratar de obtener cosas lo más rápido posible produce que nos saltemos pasos fundamentales que debemos completar antes de poder seguir al siguiente nivel y a los cuales volveremos en algún momento para culminarlos.
En ese apuro por obtener las cosas rápido, caemos en atajos que nos deslumbran y que la mayoría de las veces son callejones sin salida y entonces debemos dar la vuelta y regresar y a veces nos toca empezar de nuevo para así retomar el camino correcto que nos llevará a lo que hemos demarcado como nuestra meta final.
Veamos el siguiente ejemplo: Una persona apurada desea hacer una torta, reúne rápidamente todos los ingredientes y se dispone a mezclar todos de una vez, mete la mezcla en el horno y espera impacientemente a que se cumpla el mínimo tiempo de cocción, al sacar la torta del horno nota que la torta no elevó y está totalmente plana, se frustra y entonces al mirar en el mesón observa que en su apuro olvidó agregar el polvo para hornear, se saltó un paso muy importante y por eso no obtuvo lo que deseaba.
Esto mismo sucede a menudo en la propia vida de muchos en el apuro se trata de tomar el camino que parece el más fácil y rápido y a la final termina siendo el doble de largo y difícil.






Hola heidi y Gustavo yo me encuentro en venezuela gracias por sus concejos me ha servido de mucho en lo que refiere a mi vida.Espero que me sigan enviando sus consejos
Hola Yajaira, bienvenida y muchas gracias por estar, aqui estamos siempre y si estas suscrita a nuestro boletín entonces los mensajes te llegarán. Visita también nuestras redes de Youtube: xdentrodemix y Facebook:gustavo@dentrodemi.com
Mucha luz y amor
Heidi