La paciencia nos ayuda a sobrellevar los momentos difíciles por los que podemos atravesar en la vida. Nos ayuda a aceptar lo que esté sucediendo dándonos la oportunidad de ver las otras opciones que nos da la vida.
Cuando no tenemos paciencia vemos todo como si fuera el fin del mundo y nos apresuramos a tomar decisiones erradas muchas veces. Tener paciencia no hace más sensibles a los cambios y a aceptarlos de manera positiva.
Un joven que tenía muy mal genio, se molestaba por todo y no podía controlarse, su padre al ver esta situación le entregó una bolsa con clavos y le pidió que cada vez que sintiera que perdía la paciencia o se enojaba clavara uno detrás de la puerta de su habitación, el primer día clavó muchos clavos, a medida que pasaban los días iba clavando menos hasta que llegó a no clavar ninguno, dando a demostrar que podía controlar su carácter, al ver esto le dijo a su padre que ya no necesitaba clavar más clavos y su padre le respondió: bueno ahora debes quitar un clavo por cada día que no pierdas la paciencia, el chico logró sacar todos los clavos y emocionado le dijo a su padre YA PUEDO CONTROLARME, el padre lo felicitó y luego le dijo, ves hijo mío esta puerta no será la misma nunca más, todos esos agujeros que les haz dejado no se podrán reparar, lo mismo pasa cuando te enojas e insultas o pegas a otra persona puedes pedir disculpas pero las heridas que haz dejado pueden no sanar.
Por eso es mejor mantener la paciencia y ver que la situación no es tan difícil como parece, démonos un tiempo antes de enojarnos y ayudémonos a vivir más armónicamente. Cuando nos enojamos con alguien o nos enojamos porque el ascensor no funciona o porque no pasa el autobús o porque hay un hueco en la calle, etc… no ganamos nada solo perdemos la paz y hacemos un agujero más.
Mucha gente quiere obtener los resultados inmediatamente como por arte de magia, en este mundo de hoy queremos tener todo YA, triunfos acelerados, soluciones inmediatas, si tomar en cuenta que todo tiene un tiempo y un momento adecuado, no hay que apresurarse pero tampoco quedarse, lo más importante es esperar el momento justo.
Muchos de esos que desean resultados a corto plazo por el hecho de su impaciencia abandonan todo cuando ya está a punto de llegar a la meta. Como por ejemplo he visto casos de personas que están en el último año de una carrera universitaria y abandonan sin razón aparente la misma, como también aquellos que empiezan una carrera y al poco tiempo la abandonan porque tardará muchos y se van a trabajar de meseros o en tiendas.
La impaciencia no nos permite disfrutar la vida, ni el momento, apuramos todo, come rápido, apurate, señor del taxi apurece, hijo crece rápido, hasta hacemos el amor rápido, así nos creamos una serie de problemas psicológicos y le damos cabida al estres en nuestra vida.
!Aunque parezca que no pasa nada, tengamos paciencia, quizás solo se está cumpliendo el proceso de maduración!
-HS-


(3 votes, average: 3.33 out of 5)


















La impaciencia o irritabilidad son un problema ultimamente en mi vida, pero este mensaje me ha calado hondo y creo que es tan claro y bonito el ejemplo que explicaba el padre que desde ahora me tomaré las cosas de otra manera.