Como lo hablamos en el articulo anterior acerca de la abundancia, tenemos una venda en los ojos que nos ha hecho enfocarnos en la escasez y no en la abundancia, ya que somos seres que reaccionamos principalmente a lo que vemos, esto que vemos influye muchas veces en nuestra forma de pensar, por esto, si lo que vemos es pobreza o infelicidad eso es lo que seguiremos manifestando en nuestra vida.
Hemos sido dotados a su vez con un poder maravilloso que nos permite cambiar y mejorar nuestra realidad para beneficio y disfrute de nuestra vida, ese poder es nuestro pensamiento. Si logramos mantener nuestros pensamientos enfocados en lo que realmente deseamos experimentar en nuestra realidad, entonces la abundancia y bienestar formaran parte nuevamente de nuestro presente.
Es momento que tomemos la decisión de si queremos seguir en la escasez o si queremos dejar entrar a la abundancia en nuestra vida, este es el momento de despertar y quitarnos la venda de los ojos. Reflexionemos a cerca de la historia a continuación:
Una señora muy caritativa y llena de compasión, sola en su casa, se conmovió, mientras esperaba a su marido del trabajo, al ver tres ancianos pordioseros y aparentemente hambrientos, acurrucados en la vereda frente a su casa. Conmovida los invitó a que pasaran a comer con ella. Los tres al unísono respondieron que no aceptaban la invitación hasta que estuviera reunida toda la familia. Cuando llegó su marido e hija, la señora les contó lo acontecido; y, de acuerdo los tres, volvió a invitarlos. La respuesta, esta vez, también de los tres al unísono, fue que tenían antes que decidir entre todos los miembros de la familia a quién de los tres invitaban. Dijeron llamarse, amor, éxito y abundancia. La señora, con esta respuesta, entró nuevamente a su casa; y, en reunión de familia discutieron a cuál de los tres invitaban. El marido quería invitar a ÉXITO, ella a ABUNDANCIA, y la hija a AMOR. Al final se decidieron por este último. Al comunicarles que habían decidido invitar a AMOR, los tres se levantaron y, como una sola persona, se encaminaron hacia dentro de la casa. La señora, curiosa, les preguntó ¿por qué antes no habían aceptado la invitación colectiva? A esto le respondieron, que, si ellos hubieran decidido por invitar a cualquiera de los otros dos, solo ese hubiera entrado. Pero que, cuando invitaban a AMOR, siempre lo seguían ÉXITO Y ABUNDANCIA.
Lo mismo pasa en la vida real, los que más ganan son los que con amor hacen las cosas, sin pensar primeramente en las ganancias que se les puedan producir. Cuando más te desapegas del resultado, y haces las cosas con amor la abundancia y el éxito llegan por sí solos. Cuando consigas la actividad en la cual el tiempo se te pase volando y la cual disfrutes hacer, es señal clara de que estas en el camino de la abundancia y el biesnestar.
!Busca, activa y disfruta tu talento natural, haz las cosas con amor y disfruta el presente!
-HS-




















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